Audio

La Gran Pregunta Es. ¿Como Sobrevivimos En Los 50’s y 60’s ?

 Mi querido lector en mi vuelo encontré este articulo sobre como sobrevivimos en Puerto Rico en los años 50’s y 60’s y me trajo hermoso recuerdos junto a mucha nostalgia, en verdad que eramos unos duros y Dios estaba con nosotros.
Espero te guste tanto como a mi. Dios te bendiga la vida junto a tus seres amados.
Mil abrazos
Isabel Gaviota
Cuerda2-e1429782223233791876_640pxP-JugandoBolasdescarga (1)

ASÍ CRECIMOS EN PUERTO RICO

Pero cómo carajo sobrevivimos en nuestra infancia? Si viviste de niño(a)
o de adolescente en los 50. o en los 60, cómo hiciste para sobrevivir?
Los autos no tenían cinturones de seguridad, ni bolsas de aire, ni
tenias que viajar atrás en el infant seat. En el auto cabían los que
cupieran, hasta en la falda y al guardia le importaba un carajo.

Si chocábamos y te jodías, nadie le echaba la culpa a no tener el
cinturón puesto. Si te pasaba un “truck” lleno de caña por el lado le
arrancabas una para chupártela o te le guindabas por el lado. Nuestras
cunas estaban pintadas con pintura a base de plomo y a nadie le daba
asma o alergia.

Si hablabas malo te ponían ají en los labios o te
lavaban la boca con FAB. Eso no te causaba traumas,
ni bipolaridad. Cuando montábamos bicicleta no usábamos casco ni
rodilleras, si alguien (un privilegiado) los usaba, le decían “pato”.
Tomábamos agua de la manguera, no embotellada. Se hacían carritos con
cajas de bolas y los echábamos cuesta abajo sin acordarnos que no tenian
frenos y terminaban en los matojos de morivivir y terminábamos pelaos y
sangrando por las rodillas. Nos poníamos en el golpe un pedazo de
papel de inodoro y tape, eso si teníamos suerte. Si no agua y mas nada.

El que tenia el privilegio de tener televisión veía a Pacheco, Tio
Nobel y la Hora de la Aventura de Sandra Zaiter. De ahí pa la calle
pues llegaba el pai de trabajar y tenia que ver las noticias con
Evelio Otero. En la tarde había que regresar antes que oscureciera, si
no del castigo o de la correa no te salvabas.

En la escuela los almuerzos eran gratis. No me olvido del pavo desmenuzado y la leche en
polvo. Esos putisimos nutricionistas parece que nunca lo comieron. Los
libros en la escuela eran gratis. Si los escribías la maestra te daba
una pela, la principal también, y tu papa ni se diga, te daba otra pa’
entonarte. A pesar de todas esas pelas, salieron médicos, abogados,
ingenieros contables, buenos maestros y alguno que otro hijo de puta.

No teníamos beepers, ni celulares ni I-pads ni blackberry, ni strawberry ni
ninguna de esas berries que nos tienen esclavos. Comíamos limbers, y
piraguas que sabrá Dios con que agua las hacían. Azúcar en todo y huevos en
cantidades y no había colesterol ni diabetes. Claro, porque estábamos
jugando todo el tiempo en la calle pues no había nintendo ni
playstation. Solo los canales 2, 4, 6 y a veces el 11 si el papel de aluminio que le
ponias a la antena te funcionaba.

Hacíamos gallitos. jugábamos pelegrina. al esconder, y veo veo. Hacíamos bazookas
con latas de habichuela y tape negro que se llenaban de liquido de lighter y explotaban
como el diablo. Nadie llamaba al guardia, pero llamaban al papa y la pela te la llevabas.
Teníamos disco party de marquesina, con tang y galletitas Ritz, sin olvidar los
sandwhichitos de mezcla y agujita y su combo.

Caminábamos a la escuela pues eso de carro publico era para la HI. Los juegos de
pelota eran con un palo de escoba y una bola de papel con tape a la vuelta redonda.
Si eras hijo de puta Santa Claus no te traía nada. Disfrutábamos de las verbenas
de la iglesia católica y tu papa se la pasaba en el kiosko con la fría, pero no había
problemas de alcohol.

En tu casa siempre había comida, aunque fuera arroz y habichuelas o vianda con bacalao.
Hoy en día el “nene” quiere Nuggets o Burger King. Lo que falta es que lo dejen dos días
sin comer para que veas si se come el bacalao. Lo mas sucio y depravado de aquella
época era Alvarez Guedes con sus chistes.

No había Hagen Daz ni Baskin Robbins, si tenias suerte solo los chinitos. Nadie estaba
pendiente de la dieta. Te daban aceite de bacalao y las frutas que te comías de los
arboles frutales del barrio. Tomabas cafe con leche acabadito de colar en una
media: que capuchino, ni moccachino, ni que mierda!

Pero la gran pregunta es, como sobrevivimos? Pues, porque teníamos AMIGOS, de
carne y hueso que veíamos todos los días, que nos consolaban cuando estábamos
tristes, nos tapaban cuando metíamos la pata, que en las buenas y en las malas
nos apoyaban y no nos fallaban.

Autor Desconocido

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s